| Tesis Doctorales de la Universidad de Alcalá |
| OTAN/H: OPTIMIZACIÓN DE LA TERAPIA ANTIFÚNGICA EN LOS PACIENTES CON NEOPLASIAS HEMATOLÓGICAS | | Autor/a | Argüello Marina, María | | Departamento | Medicina y Especialidades Médicas | | Director/a | García Suárez, Julio | | Fecha de depósito | 19-01-2026 | | Periodo de exposición pública | 20 de enero a 3 de febrero de 2026 | | Fecha de defensa | Sin especificar | | Programa | Ciencias de la Salud (RD 99/2011) | | Mención internacional | No | | Resumen | Las infecciones fúngicas invasivas (IFI) afectan hasta al 40% de los pacientes con neoplasias hematológicas (NH), generando elevada morbi-mortalidad, especialmente en LMA, LLA, SMD y tras TPH alogénico. Su incidencia está aumentando debido a nuevos tratamientos (inhibidores de tirosina quinasa, CAR-T, ampliación de edad para TPH). Paralelamente, el uso inadecuado de antifúngicos incrementa consumo, costes y resistencias. Los programas de optimización de antifúngicos (PROA) son recomendados como herramienta de calidad asistencial, aunque la evidencia en adultos con NH es escasa y heterogénea.
Hipótesis: la implementación de un PROA antifúngico multidisciplinar no impositivo (OTAN-H) en un hospital terciario mejora la adecuación del uso de antifúngicos, reduce consumo y costes, y contribuye a mejores resultados clínicos y ecológicos.
Objetivos:
Establecer datos de referencia sobre conocimientos en IFI de hematólogos en España.
Diseñar e iniciar el programa OTAN-H en adultos con NH hospitalizados en el HUPA (2020–2022).
Auditar el impacto del programa sobre consumo, adecuación, toxicidad, resultados clínicos y coste.
Métodos:
Encuesta inicial a hematólogos clínicos (80 participantes).
Estudio cuasi-experimental pre-post (junio 2018–julio 2022) en un único centro.
Intervención: creación del equipo PROA (hematólogo, farmacéutico clínico, microbiólogo), formación, materiales educativos, asesoría diaria.
Comparación de indicadores antes y después de la intervención.
Resultados:
El 68% de los médicos no conocían los criterios diagnósticos de IFI y solo la mitad identificaba hongos emergentes. La profilaxis y el tratamiento fueron correctamente reconocidos por el 62% y 58% respectivamente.
Se incluyeron 156 pacientes (85 pre- y 71 post-intervención). Hubo 156 prescripciones pre y 150 post. La distribución fue similar (mayoría profilaxis), pero el programa logró contener el consumo global (356 a 344 DDD/1000 estancias), con descensos significativos en posaconazol (–59%) y fluconazol (–52%). En tratamiento, disminuyó el consumo en estrategias anticipada y dirigida, y el de anfotericina B liposomal (–59%), aunque aumentó el tratamiento empírico y el uso de voriconazol.
Las prescripciones inapropiadas de profilaxis se redujeron de 60% a 10% y de tratamiento de 36,2% a 13,6%. Las principales causas preintervención fueron: falta de indicación (45%), dosis incorrecta (17%), duración inapropiada (13%) e interacciones graves (13%). Tras la intervención, prácticamente desaparecieron, salvo un leve aumento en combinaciones empíricas con triazoles.
En términos clínicos, no hubo diferencias en incidencia de IFI ni IFIs de brecha. Se registró una sola muerte por candidemia en la cohorte preintervención. Se observó una tendencia no significativa a menor mortalidad postintervención.
El impacto económico fue notable: reducción del gasto farmacéutico en 1886,68 €/1000 estancias, atribuible en gran parte a la caída de prescripciones inadecuadas (del 25,7% del gasto en la fase pre a 2,6% en la fase post).
Conclusión: La implementación del programa OTAN-H redujo drásticamente las prescripciones inapropiadas, mejoró la adecuación del uso de antifúngicos y disminuyó significativamente el gasto farmacéutico, sin afectar negativamente a los resultados clínicos. Este modelo multidisciplinar se muestra eficiente y transferible como estrategia de calidad asistencial en pacientes hematológicos vulnerables. |
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