Tesis Doctorales de la Universidad de Alcalá
ESTUDIO DE SEGUIMIENTO CLÍNICO POSTERIOR A LA COMERCIALIZACIÓN PARA PROPORCIONAR DATOS SOBRE LA SEGURIDAD, EL RENDIMIENTO Y LOS BENEFICIOS CLÍNICOS DEL SISTEMA PARA TEJIDO BLANDO TOGGLELOC™ 2,9MM (IMPLANTES E INSTRUMENTACIÓN) EN EL CODO
Autor/aOrtega Carnero, Álvaro
DepartamentoCirugía Ciencias Médicas y Sociales
Director/aRuiz Ibán, Miguel Angel
Fecha de defensa14-07-2026
CalificaciónSobresaliente
ProgramaCiencias de la Salud (RD 99/2011)
Mención internacionalNo
ResumenLas lesiones tendinosas del codo se localizan principalmente en sus inserciones. Originadas principalmente por traumatismos agudos, sobrecargas mecánicas repetitivas o procesos degenerativos. Estas lesiones producen dolor localizado y, en ocasiones, limitación funcional. Entre ellas, vamos a destacar las roturas del tendón distal del bíceps. La incidencia de estas lesiones no está claramente definida, aunque se estima en torno a 1,2 casos por cada 100.000 habitantes al año. Afectan mayoritariamente a varones de entre 30 y 60 años, generalmente en el brazo dominante. Factores como el tabaquismo actúan como factores de riesgo al comprometer la calidad del tejido tendinoso. En mujeres son menos frecuentes y suelen relacionarse con procesos degenerativos crónicos. Clínicamente, estas lesiones suelen presentarse tras un esfuerzo brusco o levantamiento de peso, acompañado de un chasquido en la cara anterior del codo. Posteriormente, es característico el ascenso del vientre muscular (signo de “Popeye invertido”), la aparición de hematoma y la pérdida de fuerza. A la exploración física, el dolor se intensifica con la flexión y supinación contra resistencia, así como a la palpación de la tuberosidad radial. El diagnóstico es fundamentalmente clínico, siendo el “Hook test” la prueba más sensible y específica para detectar roturas completas. Las pruebas de imagen, como la ecografía o la resonancia magnética, permiten confirmar el diagnóstico y diferenciar entre lesiones completas y parciales. El manejo terapéutico continúa siendo controvertido. De forma general, las lesiones parciales o los pacientes con baja demanda funcional se tratan de forma conservadora, mientras que las roturas completas en pacientes activos o con alta demanda funcional suelen requerir tratamiento quirúrgico. El objetivo del tratamiento quirúrgico es restaurar la anatomía del tendón y preservar la fuerza muscular. Existen dos abordajes principales: la técnica de una sola incisión anterior y la de doble incisión. La primera es técnicamente más sencilla, aunque menos anatómica, mientras que la segunda permite una reinserción más precisa y reduce el riesgo de lesión nerviosa, a costa de un mayor riesgo de sinostosis radiocubital. La elección depende de la experiencia del cirujano y de las características individuales del paciente. En este contexto, la bibliografía ofrece múltiples planteamientos quirúrgicos para el tratamiento de las roturas agudas del bíceps distal, sin que exista un consenso claro sobre la técnica o el dispositivo de fijación óptimos que maximicen los resultados clínicos minimizando las complicaciones. En general, persiste una falta de evidencia detallada que permita comparar de forma concluyente las distintas opciones disponibles. Particularmente, la literatura es limitada en relación con la eficacia y seguridad del sistema de fijación Toggle-Loc de 2,9 mm. Este dispositivo, ampliamente utilizado tanto en Europa como en Estados Unidos, permite la fijación de tejido blando al hueso en diversas intervenciones del hombro y codo, y en menor medida en extremidades inferiores. También puede emplearse en procedimientos como la tenodesis de la porción larga del bíceps por vía artroscópica. El sistema consta de un botón de titanio y un mecanismo ajustable tipo Zip Loop que posibilita una fijación sin nudos mediante un orificio bicortical de 2,9 mm. En la reparación del bíceps distal, su uso más habitual es mediante abordaje abierto anterior, pudiendo realizarse con técnicas mini-open. Este tipo de dispositivos busca proporcionar una fijación estable, favorecer la cicatrización biológica y optimizar la restauración anatómica del tendón.