ESCUELA DE DOCTORADO

 
Tesis Doctorales de la Universidad de Alcalá
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V600EBRAF Y AUTOFAGIA EN CANCER DE TIROIDES: VÍAS DE SEÑALIZACIÓN IMPLICADAS Y EFECTO DE SU MODULACIÓN SOBRE LA SUPERVIVENCIA CELULAR
Autor/aJimenez Mora, Eva Maria
DepartamentoBiología de Sistemas
Director/aChiloeches Gálvez, Antonio
Fecha de defensa19/10/2018
CalificaciónSobresaliente Cum Laude
ProgramaSeñalización Celular (RD 99/2011)
Mención internacionalNo
ResumenLa vía Ras-RAF-MEK-ERK participa en diversos procesos celulares como la regulación de la proliferación y la supervivencia celular, por lo que su hiperactivación está implicada en procesos de tumorogénesis. Dentro de esta vía, la proteína BRAF es la isoforma de RAF que activa más intensamente a ERK y se ha encontrado mutada en distintos tipos de cáncer, considerándose un oncogén. La mutación de BRAF más frecuente consiste en la sustitución de una valina por un glutamato (BRAF) y supone más del 95% de las mutaciones encontradas en este oncogén.El mutante BRAF aparece con una elevada frecuencia en cánceres humanos, particularmente en melanoma y en tiroides. Su relevancia en cáncer de tiroides está más que demostrada en estudios in vitro e in vivo que confirman su importancia en las primeras etapas de desarrollo de cáncer, así como en el mantenimiento y desarrollo de esta enfermedad. En este sentido, muchos trabajos han demostrado que la mutación BRAF aparece en los tumores tiroideos más invasivos, agresivos y con mayor capacidad para metastatizar. También se ha evidenciado una asociación significativa de esta mutación con la progresión clínica y recurrencia del cáncer de tiroides. Por ello, a lo largo de los últimos años se han desarrollado potentes inhibidores frente a la actividad de BRAF. Sin embargo, aunque algunos de estos inhibidores están aprobados para el tratamiento de melanoma metastásico y producen una mejora en la supervivencia de los pacientes, los resultados obtenidos en cáncer de tiroides no son los esperados. Se ha observado que la mayor parte de las líneas de cáncer de tiroides generan resistencia al tratamiento con estos inhibidores y los mecanismos asociados apenas se conocen.Por otro lado, la autofagia juega un papel muy importante en la carcinogénesis y se considera que este proceso está implicado en la resistencia a la terapia en varios tipos de cáncer, aunque su función pro- o antitumoral es controvertida. Por tanto, es importante determinar el papel que ejerce la autofagia en el contexto determinado de cada tipo de cáncer, así como la función que desempeña en la resistencia a las terapias anticancerígenas.Por todo ello, nosotros estudiamos la relación del mutante BRAF con la autofagia y las vías de señalización implicadas en este proceso. Además, analizamos el papel de la autofagia en la supervivencia de las células tumorales tiroideas y el efecto de su modulación sobre la eficacia de estrategias terapéuticas utilizando la inhibición de BRAF o quimioterápicos, como Cisplatino.En este trabajo utilizamos dos líneas celulares de cáncer de tiroides que poseen la proteína oncogénica BRAF y una línea celular que expresa BRAF silvestre, en las que modulamos su actividad o expresión mediante el uso de inhibidores, siRNA o sobreexpresión con vectores lentivirales.Nuestros resultados muestran que las células tumorales tiroideas con la mutación BRAF poseen un flujo autofágico basal elevado y que la inhibición de la actividad de este mutante, o la eliminación de su expresión, producen un aumento de este proceso. Además, demostramos que la autofagia se induce a través de la activación de AMPK e inhibición de mTORC1 y que la inhibición del mutante BRAF aumenta esta inducción a través de una mayor activación de AMPK y una mayor inhibición de mTORC1.Por otra parte, nuestros datos revelan que la autofagia favorece la supervivencia de las células tumorales tiroideas y que su inhibición aumenta la sensibilidad al tratamiento con el inhibidor de BRAF, aunque los mecanismos a través de los que lo hace varían según la línea celular. Además, la terapia combinada de Cisplatino y el inhibidor de BRAF no potencia los efectos citotóxicos del quimioterápico y, sin embargo, la inhibición de la autofagia sí aumenta el efecto que el Cisplatino ejerce sobre la muerte celular. En conjunto estos datos señalan la inhibición de la autofagia como una buena estrategia para mejorar las terapias frente a tumores de tiroides con la mutación BRAF.